viernes, 19 de julio de 2019

Articulo de opinión: La importancia del lenguaje

Autor: Pedro Llorente Escribano (2018)

La importancia del lenguaje

Al hablar se crean una imagen mental de lo que le hayan comunicado, dando lugar a la continuación de roles y estereotipos


Por si fuera poco, que el lenguaje sirva para que las personas se entiendan, la importancia del mismo no se termina ahí, sino que, a través de él y para lograr el entendimiento antes mencionado, quienes reciben el mensaje de las palabras se crean una imagen mental de lo que le hayan comunicado, dando lugar a la continuación de roles y estereotipos. Esta imagen mental que hemos elaborado y recibido a través del lenguaje afecta a nuestro comportamiento y a la forma de tratar al resto de seres humanos.
Esa representación que el lenguaje ha creado la asumimos como real y, por ese motivo, cuando nos relacionamos con el resto de los seres humanos, intentamos plasmar esa percepción en ellas. Incluso, llegamos a presuponer que van a comportarse o ser de la forma en la que mentalmente las hemos construido, provocando esto último presunciones e imposiciones sociales que fomentan la discriminación de quienes pertenecen a determinados colectivos.
Hay tantos ámbitos en los que el lenguaje es usado defectuosamente como palabras pueden existir, pero voy a centrarme únicamente en dos ámbitos con la intención de concienciar sobre la utilización de un mejor lenguaje.
En primer lugar, pero no por ello más importante, se encuentra el problema del lenguaje inclusivo. Su objetivo es que al comunicarnos hagamos referencia explícita a las mujeres, visibilizándolas como existentes, frente al lenguaje actual que las engloba dentro del masculino genérico. Si recordamos que mediante la comunicación se transmiten roles y estereotipos, y que éste subsume lingüísticamente la mujer al hombre, podemos darnos cuenta de que esta forma de expresarnos crea y promociona, aunque sea de manera inconsciente o subconsciente, comportamientos que subsumen la mujer al hombre en todos los ámbitos, es decir,diluir a la mujer en un léxico masculino, teniendo en cuenta que el lenguaje determina nuestras relaciones con el resto de personas, es una de las causas que provocan y fomentan la discriminación de la mujer.
Por otro lado, dentro del lenguaje inclusivo nos encontramos con la incógnita de cómo debemos expresarnos para visibilizar en el lenguaje a las mujeres. Primeramente, hay que decir que el lenguaje inclusivo no se reduce a poner o cambiar la letra final de una palabra por una a, sino que busca mencionar a las mujeres y hay varias opciones para lograr ese objetivo. Si bien es cierto que una de las formas es la utilización de los desdoblamientos, como jueces y juezas o chicos y chicas, también podemos utilizar palabras que hagan referencia a ambos géneros, como profesorado o alumnado, palabras epicenas o cualquier otra forma que responda al objetivo del lenguaje inclusivo: nombrar y visibilizar a las mujeres en este ámbito.
En segundo lugar, pero no por ello menos importante, se encuentra el problema del lenguaje negativo para denominar a las personas con diversidad funcional. Este problema está tan extendido que un gran número de gente no sabe ni siquiera lo que es. Afortunadamente, el lenguaje evoluciona y en este ámbito ha recorrido parte del camino, pero también es cierto que todavía le falta mucho por recorrer. Dicho esto, me gustaría hacer un paréntesis para explicar el contenido negativo de algunas palabras que son muy utilizadas para hacer referencia a este colectivo.
La traducción literal de la palabra "inválido/a" es "persona no válida". Esta palabra transmite que las personas con diversidad funcional no son personas válidas, lo cual nos hace construir una imagen de la persona con esta circunstancia que la excluye de cualquier ámbito, colocándola en una posición de inferioridad con respecto al resto de personas que, en oposición se convierten en personas "válidas".
Las personas con diversidad funcional nos vemos obligados a hacerlas de manera diferente, tenemos las mismas funciones que cualquier otra persona, pero nos vemos obligados a realizarlas de manera diversa, es decir, tenemos una diversidad funcional
 
La palabra minusválido/a avanza un poco con respecto a la anterior, ya que la persona con diversidad funcional ya no es no válida, sino que lo es, pero en menor medida que el resto de personas. Ahora esta persona no está excluida de ningún ámbito, pero las personas totalmente válidas tienen preferencia.
Las palabras discapacitado/a o persona con discapacidad son muy similares. La primera nos denomina como sujetos con una capacidad menor al resto y la segunda hace lo mismo admitiendo, al menos, que esos sujetos con una capacidad menor somos personas.
Huelga decir que, aunque el colectivo de personas con diversidad funcional actuemos de manera diferente y suframos una discriminación, esto no nos coloca en una posición de menor validez o capacidad.  Sobran ejemplos de personas con diversidad funcional que han tenido un éxito que no está al alcance de cualquiera, tales como Stephen Hawking o El Langui.
La palabra "persona con movilidad reducida" es parecida a las dos palabras anteriores, pero esta vez solo reduce nuestra capacidad o validez sobre el ámbito de la movilidad. Las personas con diversidad funcional no tienen porqué tener una movilidad reducida; en primer lugar, porque la diversidad funcional mental no tiene porque tener ninguna repercusión física; en segundo lugar, porque la movilidad depende de muchos factores, una persona que va en silla de ruedas puede tener mucha más movilidad que una persona cargada hasta las cejas con bolsas o que una persona en una deplorable condición física. También hay que tener en cuenta el medio utilizado porque en el caso de una persona que vaya en silla de ruedas, estamos comparando a una persona que se desplaza utilizando sus piernas y para la que no existen barreras arquitectónicas con otra que se desplaza usando sus brazos y debe afrontar múltiples obstáculos urbanísticos. Esto es como comparar a un peatón con un conductor al recorrer una distancia larga y es muy posible que, en igualdad de condiciones, entendiendo esto último como utilización de un mismo medio (ambos silla de rueda) y sin obstáculos o con los mismos obstáculos, la persona que ha utilizado silla de ruedas durante toda su vida sea más móvil que la persona sin diversidad funcional. No tenemos una movilidad menor, principalmente porque la movilidad de una persona depende de muchos factores.
Honestamente, creo que el problema del lenguaje es más fácil de solucionar en este último ámbito ya que en el primer caso debemos de incluir y visibilizar a las mujeres en todo el lenguaje, mientras que en este último tan solo se nos debe nombrar con un término adecuado. Nosotras y nosotros somos personas igual de capaces, válidas y móviles que el resto. La diferencia estriba en que todo lo que el resto hace, que suele ser de una manera específica, las personas con diversidad funcional nos vemos obligados a hacerlas de manera diferente, tenemos las mismas funciones que cualquier otra persona, pero nos vemos obligados a realizarlas de manera diversa, es decir, tenemos una diversidad funcional.

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Expresiòn oral y escrita

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El Estilo Oral. Concepto y Definición

Se puede decir que el estilo es la manera propia que cada uno tiene para expresar su pensamiento por medio de la escritura o de la palabra o la manera que cada uno tiene de crear expresiones para comunicar los pensamientos.  
Cualidades del Estilo Oral 
Las cualidades principales del estilo oral son las siguientes: 
  • Claridad.
  • Concisión.
  • Coherencia.
  • Sencillez.
  • Naturalidad.  
Estas cualidades deben cumplirse porque para que el mensaje sea seguido y aprobado por los destinatarios, es necesario que sea comprendido, ya que a un oyente no le es permitido hacer lo que hace el lector de volver sobre el mismo texto, cuantas veces sea preciso. 
Claridad 
En términos generales claridad significa expresión al alcance de un hombre de cultura media, pero quiere decir además pensamiento diáfano, conceptos bien digeridos, exposición limpia, es decir, con sintaxis correcta y vocabulario o léxico al alcance de la mayoría.  Dicho en otras palabras, el estilo es claro, cuando el pensamiento del que emite el mensaje, penetra sin esfuerzo en la mente del receptor. 
Cuando se habla sobre un tema que no es familiar, existe la tendencia a creer que las palabras que utilizamos son comprendidas por todos.  Claro está que cuando nos dirigimos a un auditorio especializado, disertando sobre un tema de su propia especialidad, esto no es aplicable, ya que los vocablos técnicos y científicos poseen un sentido preciso y limitado.  Si el nivel de cultura general así lo exige, se debe comenzar por explicar o definir los conceptos más complicados o especializados. 
Otros elementos que deben evitarse para lograr mayor claridad en el mensaje son las cacofonías, confusiones y ambigüedades, empleando la menor cantidad de veces posible, las frases complejas, porque se corre el riesgo de que el oyente se vea arrastrado a la necesidad de unir el comienzo con el final, distrayéndose en definitiva la atención como resultado de este esfuerzo.  Debe tenerse en cuenta además, que una mayor intensidad de la voz, siempre que ello se produzca dentro de límites razonables, sirve a la claridad. 
Concisión 
La concisión resulta de utilizar solo palabras indispensables, justas y significativas para expresar lo que se quiere decir.  Esto de ninguna manera quiere decir que por conciso se entienda un estilo lacónico, ultracondensado y demasiado breve, lo que se quiere decir es que la concisión es enemiga de la verborrea, de la redundancia, del titubeo expresivo, de las muletillas (eh..., este..., uh...), porque todo esto obstruye los canales de la comunicación y el mensaje no llega adecuadamente y en ocasiones hasta no llega al auditorio, receptor o destinatario.  

Se expresa lo que tiene valor real de comunicación, eliminándose todo lo que sea banal y vulgar, todo lo que pueda desagradar a un público por poco exigente que éste sea.  Para mí es absurdo abusar de la atención de un auditorio durante una hora, cuando el tema puede desarrollarse y agotarse en media hora. 
Coherencia 
Cuando se habla para un público, cuando se comunica oralmente, el orden  de las ideas ha de ser tal, que el oyente no se vea precisado a coordinarlas en su cerebro. Las relaciones entre las ideas expuestas deben ser lógicas, y las contradicciones, evitadas.  Cuando el emisor, orador o conferencista esté expresando puntos de vista personales, debe prevenir a quienes les escuchan, si va a exponer seguidamente,  el punto de vista de otra persona, porque de lo contrario, inducirá a error y perturbará a su auditorio. 
Sencillez 
La sencillez es otra condición o cualidad del buen estilo en la comunicación oral, que se refiere tanto a la composición de lo que usted habla, como a las palabras que emplea. La sencillez es huir de lo enrevesado, artificioso y complicado. 
Naturalidad 
Usted es natural cuando se sirve de su propio vocabulario, de su habitual modo expresivo. Hablar con naturalidad es buscar que las palabras y las frases sean propias dentro de lo que el tema exige, sin afectación, ni rebuscamiento.  No quiere decir que al hablar con naturalidad uno no hable elegantemente. Un buen orador podrá alcanzar las más altas cimas de la belleza, si sabe y puede conjugar lo natural con lo preciso, procurando siempre no abandonar la sencillez y exactitud.

Diferencia entre comunicación e información


Comunicación: 
Acción y efecto de comunicar o comunicarse. Transmisión de la información en el seno del grupo, considerada en sus relaciones con la estructura de este grupo. Conjunto de técnicas que permiten la difusión de mensajes escritos o audiovisuales a una audiencia vasta y heterogénea.

Información: 
Acción y efecto de informar (dar a alguien noticia de alguna cosa). Conjunto de noticias o informes.




La comunicación es percepción, crea expectativas y plantea exigencias
La información aumenta el conocimiento, comunica novedades




De esta manera podemos decir que la información complementa la comunicación ya que lo que se comunica es información en los mensajes, con lo que la comunicación da un paso más en las relaciones entre los empleados ya que provoca comportamientos mediante la creación de expectativas, entre otros.

De modo general la diferencia fundamental entre información y comunicación reside en la respuesta del interlocutor (feedback), mientras que la información no precisa feedback, la comunicación para poder seguir estableciéndose, sí.

Concretando más las definiciones podemos decir que la comunicación busca modificar comportamientos, actitudes, representaciones o conocimientos de los interlocutores o mover a otras personas a hacer algo que no harían espontáneamente. Comunicar es transferir información de una persona a otra sin tener en cuenta si despierta o no confianza.

Otra de las diferencias básicas la encontramos en el objetivo final de la comunicación y de la información.

Los objetivos de la información son:
· Transmitir toda la información necesaria para la toma de decisiones
· Influir en la actitud de todo el personal de la empresa para que sus objetivos y actividades estén en armonía con los objetivos y operaciones de la empresa

Los procesos de comunicación por su parte, son herramientas sociales que permiten la interacción humana, a saber, mantener un mínimo de interdependencia entre distintos elementos: individuos, grupos, talleres, oficinas, departamentos, servicios, etc., que la organización requiere para su sistema interno

La información se transfiere a través de mecanismos de comunicación:

· Los interlocutores
· El tipo de comunicación
· Los canales de comunicación
· La interacción entre los canales de comunicación, los individuos y los grupos
· Las redes de comunicación empleadas